Las primeras sensaciones y algunas personas con las que crecemos o nos cruzamos durante nuestra vida permanecen en nosotros y, de alguna manera, dan forma a nuestra personalidad.
Yo soy muy sentimental, soy de mucho recordar, y creo que los recuerdos, la mayoría de veces te ayudan, y al contrarío que piensa mucha gente, te ayudan a no quedarte parado, te ayudan a avanzar. Considero que lo bonito de ellos es tenerlos ahí, en un cajoncito, y sacarlos a la luz cuando los necesites.


