viernes, 19 de noviembre de 2010

Cierra los ojos y déjate guiar por mi...

08:00 de la mañana.


Aeropuerto Charles de Gaulle... llegas al aeropuerto, es la primera vez que visitas París... ¡Empieza tu viaje!


Subes al taxi y lo primero que hago es vendarte los ojos, para emprender un camino que te llevará a un sitio maravilloso.

Llegamos, te quito la venda y estas de espaldas a la Basílica del Sacré-Coeur, en Montmartre, mientras una banda de música toca la Marsellesa tienes frente a ti una maravillosa perspectiva de París a tus pies, con la torre Eiffel incluída, mientras te susurro al oído "esto es lo que vas a conocer en este paseo, mi visión de París, tú París".



Después de contemplar una de las mejores vistas desde la colina, empezamos a descubrir juntos los entresijos y maravillas de la ciudad, bajando por las pendientes y estrechas calles de adoquines, observando rincones, detalles, mientras te voy contando la historia de un barrio bohemio por naturaleza, en el cuál vivió desde Toulouse-Lautrec, pasando por Degas, Van Gogh y tuvo su estudio el mismísimo Picasso.



Llegamos a la Plaza de Abbesses y nos detenemos a ver la pared de los TE QUIEROS, es una pared donde está escrito TE QUIERO en más de 300 idiomas… cada calle y cada rinconcito de Montmartre tiene su historia, su encanto y mientras soñamos con la gente que ha vivido y paseado por sus calles entramos en el Café Des Deux Moulins a desayunar, un café con leche, un chocolate caliente y dos croissants….





Después de un magnífico y relajado desayuno, bajamos por Rue Lepic hasta Pigalle, para presentarte al siempre majestuoso Moulin Rouge…. de día no es lo mismo, no brilla ni tiene ese especial color, pero ya te traeré otro día de noche para que contemples su rojo vibrante y su bulliciosa entrada llena de visitantes. Cogemos el metro en Clichy, línea 2, para que veas el que dicen que es el más bonito del mundo, con un estilo claramente Art Nouveau, y nos dirigimos hasta la Place de Charles Gaulle.


Esta salida del metro impresiona, ya que al salir, de topas de frente con el Arc de Triomphe, joya arquitectónica donde las haya, construido por Napoleón bajo el lema y la promesa a sus hombres de «Volveréis a casa bajo arcos triunfales».
Visto esto, empezamos a recorrer la avenida de los Champs-Élysées en dirección a la Plaza de la Concordia… un paseo por el paraíso por una de las avenidas más hermosas, famosas y elegantes del mundo. Llegamos a los Jardines de Tulleries, el jardín más viejo de la ciudad de estilo Florentino adornado con esculturas, árboles, césped, flores y estanques, donde bien merece un descanso, y una visita por una de las zonas mas verdes de la ciudad.


Mmmmmm,,,,,, con tanto paseo nos ha entrado hambre… ¿Comemos? ¿Qué te apetece? ¿Comida francesa? Conozco un restaurante aquí cerquita, en la Rue Cambon, la Brasserie Flottes que sirven el mejor marisco regado con champagne de la ciudad… es sencilla, casera y con encanto…. pero el postre no lo tomaremos aquí, para el postre te reservo un sitio, muy cerquita de aquí, que sé que te encantara.


Terminamos la comida entre mejillones a la plancha, risas, berberechos al vapor, champagne y gambas, y nos dirigimos al número 226 de Rue Rivoli (se me esta dirección de memoria), y llegamos a Angelina, uno de los mejores salones de París, y no vamos a tomar té o café, no, sino el chocolat chaud a l’Africaine…. es un chocolate con 72% de cacao, cremoso, suave y no es ni muy amargo ni muy dulce, servido con nata montada… ¡Delicioso!



Después de esta placer gastronómico, volvemos a Tulleries y nos recostamos sobre el césped, al lado del estanque, a descansar y a hablar de nuestras cosas… son las 13:00 h. recuerda que en París se come pronto, todavía tenemos mucho día por delante…

Después de nuestro descanso, andamos hasta llegar al Lovre, veremos la gran explanada con su pirámide de cristal de la Cour Napoleón y la larga cola de gente esperando para entrar, pero esto lo dejaremos para otro día, hoy es paseo, cultura mañana…nos desviamos a la izquierda, por el Boulevard Sébastopol para llegar al Pompidou… le damos una y 1000 vueltas al edificio mientras te explico el por qué de su estructura industrialista, su altura, sus atrevidos colores y sus escaleras, pero como ya te he dicho, el interior lo dejaremos para otro día…


Seguimos nuestro camino hasta el Hotel de Ville, el ayuntamiento de la ciudad, que por estas fechas ya está con la decoración navideña y la pista de patinaje sobre hielo…. ¿Te apetece que patinemos? ¡Que divertido! ¡Si, si! ¡Venga!


Después de caernos millones de veces, tropezar, reírnos sin parar, acabar con algún moratón en el trasero y patinar como locos, decidimos salir en dirección a Notre-Dame, visitar su interior gótico y admirar su órgano Cavaille-Coll, y pasear por sus aledaños. De ahí hacemos una pequeña parada en la Ille St Louis, dar una vueltecita por sus calles tranquilas mientras nos comemos un helado de Berthillon, ¡¡a mi me gusta el bombón glaçée royale!!


Volvemos, por la orilla del Sena, divisando los barcos de turistas, llenos de gente con cámaras de fotos… Te voy a enseñar el punto exacto desde donde mejor se ve la luna en París, esto se tiene que hacer en primavera o verano, ahora, las noches son muy frías, y aunque vengas con un par de mantas y otras tantas botellas de vino, es difícil aguantar mas de 3 minutos sin congelarte.


Pasamos por la ribera, junto a la zona de los libreros viejos, una parte que me encanta donde puedes encontrar libros raros, antiguos, carteles y fotos antiguas… en el otro lado de la calle el Barrio Latino… aquí ya te llevaré una noche, es una zona de bares, discotecas y garitos locos...


Serpenteamos el río, con sus árboles, la gran mayoría álamos y algún que otro sauce, es un paseo largo, pero relajante… se puedo oír el murmullo de los motores los barcos, el rumor del agua, el reflejo de la ciudad…

Puente de Solférino, nuestro destino. Este es el punto desde donde se contempla la luna con todo su esplendor, mi lugar favorito, mágico… alguna noche te traeré para lo que compartas conmigo… ¿Te cuento una cosa? Hay muchos franceses, que en las noches de verano, se acercan hasta aquí con sillas, mesas plegables, manteles, copas, vino y cestas repletas de comida y organizan una cena al aire libre, como si en la terraza de su casa se tratara, y pasan las horas sobre el puente, sobre el agua del Sena, con la ciudad al fondo y la luna brillando en el cielo… ¡Es precioso!



Nos desviamos un momento de nuestro trayecto, cruzamos el río por Solférino para encontrarnos, al otro lado con el Palais du Tokyo. Está dedicado al Digital Arts, y tienen un fotomatón en la entrada para hacerte la foto de rigor… ¿Nos hacemos una?


Son las 18:00 y ya no queda mucho por terminar nuestro recorrido, se a hecho de noche, y la ciudad de la luz está en todo su esplendor… ¿Por qué lado prefieres ir, el izquierdo o el derecho? Te cuento, esto que tenemos enfrente es el Pont de l’Alma, un puente muy emblemático ya que aquí fue el accidente de Lady Di, esa escultura en forma de llama dorada que ves, es el monumento que hizo crear el padre de Doddy Alfayet en conmemoración del accidente. Es un lugar de peregrinaje… a mi la verdad es que me da igual, paso prácticamente cada día por aquí, y ni me fijo…


Seguimos por la Avenida New York y vemos la auténtica y original estatua de la Libertad, pequeña pero hermosa (ya no es necesario que vayas a NY para verla). Mientras, cantamos juntos New York, New York de Frank Sinatra.


Llegamos, siguiendo el cauce del río hasta Trocadero, un espléndido conjunto palaciego credo para la exposición universal de 1937, y te vuelvo a tapar los ojos….te giro en sentido contrario y te quito la venda para que veas el monumento mas visitado del mundo…¡La torre Eiffel!


Cruzamos el Pont d'Iéna para perdernos por debajo de la torre, su explanada, siempre con gente, sea la hora que sea, y haga la temperatura que haga…. Tal vez mañana, si sale buen día, hagamos un picnic aquí, ¿Te apetece?

Cruzamos el Champ de Mars, correnteando mientras hablamos de cuál es la mejor vista de la ciudad, si las de la basílica del Sacre Couer o desde la Torre Eiffel (mañana subiremos, no te preocupes…) yo te digo, que yo prefiero la de la basílica, aunque todo el mundo dice que las mejores vistas de la ciudad son desde la Torre Eiffel, porque es el único sitio desde donde se ve el paisaje de París sin ella y todo viajero debe contemplar y despedirse de la ciudad desde allí….



Callejeamos hasta llegar a casa, a sido un gran día, y estamos rendidos.


Buenas noches, ¡espero que te haya gustado el paseo!

La cámara adora París.

1 comentario:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar